5 REGLAS que NECESITAS ROMPER para SALVAR tu RELACIÓN

Las reglas a menudo son tomadas como instrucciones escritas en piedra.

Esto usualmente termina induciendo cada vez a más parejas a seguir patrones previamente establecidos sin estar éstos ajustados a su realidad, lo que desencadena, en ocasiones, en más problemas que soluciones.

Agraciadamente, ya las parejas contemporáneas han roto con las tradiciones típicas de nuestros antepasados.

Por el contrario, la nueva tendencia es comenzar a experimentar el romper ciertas reglas con la finalidad de salvar una relación. Te detallamos las cinco que te recomendamos reconsiderar para que se ajusten más a la realidad de tu convivencia. A saber:

REGLA 1: No retirarse a dormir molestos después de una discusión

Tener diferencias suele ser considerado como síntoma de una mala relación de pareja, sin embargo esto no es del todo cierto. La realidad es que aunque hay una gran cantidad de conflictos en las relaciones que se generan por pequeños malentendidos o diferencias en los puntos de vista—hay otras situaciones difíciles que no se solucionan de manera inmediata.

Siendo así, lo importante no es si vamos o no a la cama con resentimientos. Lo importante es que ambos vayan a la misma cama—que descansen en el pensamiento que al otro día tendrán una nueva oportunidad para limar las asperezas. El separarse de habitación solo abona al resentimiento y a la sensación de separación.

Tampoco podemos descartar la posibilidad de una buena sesión de amor durante esa noche que ayude a poner las cosas en su justa perspectiva. También como seres humanos, necesitamos en esos momentos, un período de internalización, de calma e incluso en ocasiones de sueño para pasar la página o conversarla con una actitud mucho menos agresiva o defensiva.

Lo importante en este proceso no es evadir la conversación que debe generarse luego de cualquier discusión. Lo ideal es tener una actitud menos reactiva para estar abiertos a solucionar el punto— en vez de agravarlo por una mala reacción llena de furia.

REGLA 2: Decirle lo que te gusta en la intimidad

¡Sí! Es importante hablar cuando hay ciertas cosas que no nos satisfacen a nivel sexual. Pero que hagamos de un momento íntimo, de disfrute en pareja, una conversación constante que genere obsesión y se pierda el encanto en el proceso—es un grave error.

Una cosa es decirle lo que te vuelve loca en la intimidad y otra es generar una larga letanía didáctica en donde le das cátedra de tus gustos especiales ¡mientras él está en pleno clímax! Más efectivo y sexy es guiarlo en el camino de tu satisfacción y el (te lo aseguro) lo agradecerá.

¿Qué quiere decir todo esto? Que hacer notorio en cada oportunidad lo que te gusta en la intimidad puede ser contraproducente. Las sorpresas y trucos son válidos y hasta entretenidos, más después de muchos años de relación en las parejas estables, el silencio a veces dice más que mil palabras.

REGLA 3. Es imposible cambiar a tu pareja

Somos seres en constante evolución, modificamos nuestros gustos y pensamientos de manera sistemática, y específicamente en pareja es mucho el descubrimiento que hacemos de nosotros mismos. En el fondo, la pareja está involucrada directamente en nuestro cambio.

Esto no quiere decir que esa reacción que deseamos ver en el otro deba ser impuesta— resulta a nuestro favor procurar hábilmente que mejoren aquellas conductas que puedan ocasionar la insatisfacción en la pareja, como por ejemplo: la limpieza compulsiva, el orden obsesivo o el despilfarro.

La recomendación en este punto es fortalecer lo positivo, pero también expresar de manera astuta lo que no es tan grato de nuestro compañero de vida.  Callar alimenta el rencor, y con esto la relación se vuelve tóxica.

Por supuesto, todo proceso de comunicación se debe llevar a cabo utilizando un razonamiento lógico que abone al crecimiento de la relación y no a su deterioro.

REGLA 4: Las vacaciones deben ser en familia

¡Fuera los convencionalismos! No todo tiene que compartirse, pues extrañarse y tener algo que contar al otro, mientras exista el respeto y la comunicación, es posible e incluso necesario. Pasar fechas clave cada uno por su lado, cada cierto tiempo, no quiere decir que no son una familia o que deban existir inseguridades. Al contrario, estar separado también les dará mayor felicidad al verse de nuevo.

Por supuesto, para que este punto tenga sentido, debe ser establecido como una regla compartida, que ambos se sientan cómodos con la idea. De lo contrario pudiesen generarse confictos.

REGLA 5: Buscar la aventura para renovarse

¡Falso! Lo cierto es que no todas las parejas son aventureras y no por eso se quieren menos o su relación es menos divertida.

Cada pareja tiene sus gustos y estilos, si lo de ustedes no es la aventura no hay que forzarlo.

Si emprenden en una aventura que no es cónsona con los estilos de ustedes, los problemas estarán a flor de piel. En cambio si siguen lo que les gusta, lo que los une y lo que les brinda bienestar en su tiempo de disfrute— sin necesidad que se defina como una aventura— será sumamente provechoso y nutrirá la relación.

Y para resumir…

Permite que tu creatividad se manifieste de manera responsable y juguetona con la intención de brindarle más color a tu relación. Las reglas tienen su propósito pero se tornan nocivas cuando vivimos alimentando la idea de que solo las reglas tienen que regir nuestras vidas en pareja.

Evoluciona sin pedir permiso o dar disculpas y te adelanto vivirás tu relación al máximo como mereces.

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