Aprende a decir que no…y cambiarás tu vida

aprende a decir no

NO es mi palabra favorita. Me cuida de hacer aquello que detesto, aquello que me piden que haga cuando no tengo las ganas o tengo otro compromiso y simplemente no puedo.

En la vida siempre surgen situaciones en las que encontramos mucha dificultad para decir que no. 

Eso es enteramente normal. 

Cuando nos sentimos incapaces de negarnos a las peticiones que nos hacen amigos, familiares y cuanto extraño se tira a la calle—es que entonces surgen las complicaciones. 

Reconoce que tu voluntad debe estar fortalecida si quieres prevalecer en lo que te conviene.

¿Todos dicen que eres buena y que siempre cooperas, aunque dejes de hacer tus cosas  para resolverle a otros? ¿Siempre andas con el “hay bendito” olvidándote de tus propias necesidades? 

Temo tener que decirte que la mediocridad podría irse de fiesta contigo ya que aquella que le saca el calzo a dar un rotundo ‘no’—estará siempre a la mereced de los antojos de los demás.

Desde una muy temprana edad los padres educan a sus hijas para siempre estar dispuestas a colaborar, ayudar y apoyar a sus semejantes. 

Este patrón cultural se extiende a lo largo de la vida y queda muy arraigado en cada personalidad.

Por lo tanto, una negativa de nuestra parte puede ser considerada con frecuencia como mala educación o propio de una persona egoísta…incluso como una conducta poco sociable. 

Desgraciadamente, a menudo, la necesidad de aceptación o la baja autoestima incrementa la presión para siempre decir que sí.

Pero ¿Qué puedes hacer al respecto? Aquí te anotaremos lo que debes saber para erradicar la necesidad de ceder a todas las peticiones que te hacen los otros.

¿Cómo aprender a decir que no?

 

 

Para comenzar necesitas conocer las razones que a menudo dificultan el decir que No. 

Sigue leyendo y recuerda suscribirte para que puedas deleitarte con otros artículos de interés. 

Las razones más comunes para una mujer temer a decir que no son las siguientes…

  • La falta de confianza en sí misma o por vergüenza.

 

  • Miedo al rechazo y a ser excluida del grupo.

 

  • Para evitar conflictos o discusiones.

 

  • Evadir sentir culpa o remordimiento.

 

  • No quiere hacer enojar o lastimar a la otra persona.

 

Conozco a una cuarentona llamada Odilia quien siempre es el alma de la fiesta. Actitud  positiva y perennemente sonriente la consideramos un alma de Dios. 

Nunca la hemos escuchado dar un ‘no’ a una petición de sus amistades o compañeros de trabajo. 

Échale una ojeada a este otro artículo…CUIDATE DE TUS ENEAMIGAS Y COMO DESCUBRIRLAS..

Tan es así— que muchas veces incumple con sus tareas en el empleo y se ha tornado en una experta hilvanando excusas por no poder cumplir con otros compromisos ya contraídos a consecuencia de estar haciendo favores. 

Minimiza sus responsabilidades con la familia y empleo al sentirse obligada el aceptar todas las solicitudes de ayuda que encuentra en su camino. No reconoce sus límites.

Tal parece que teme que un ‘no’ la desprestigie o de alguna manera le cause un daño irreparable.

Si se parece a alguien que tu conoces sigue leyendo para que la dirijas a este articulo cuando le pidas un favor..

Aprendiendo a decir que NO

aprende a decir no

Paso 1: Practica en el espejo

Antes de agarrar el cepillo de dientes en la mañana mírate en el espejo y repite lo siguiente: 

«Hoy le diré que NO a todo lo que no me guste o no quiera o no pueda hacer. Tengo el derecho a negarme cuando lo que se me pide no va conmigo.”

Al principio es normal que se te haga difícil, pero con la práctica te vas a dar cuenta que con negarte a ir contra tus deseos—estarás en mejor posición de recobrar tu amor propio.

Si se te solicita algo que no quieres hacer no debes ceder a la presión. 

La prioridad siempre debes ser tú. Las necesidades propias no pueden olvidarse por atender las ajenas. 

Reconoce que otras personas no pueden asumir la responsabilidad por tu bienestar o tu futuro.

Ahora regresa al espejo y practica tu nueva oración favorita…no—no—y no..

Paso 2: No puedo, lo siento

aprende a decir no

Que la frase “no puedo lo siento” se convierta en otra de tus expresiones favoritas.

Si te invitan a un evento y te escasean las ganas de asistir—puedes prometer presentarte al próximo junte de manera que todos queden contentos.

Es una manera de decir que NO para que puedas más adelante decidir si eso es lo que te apetece hacer.

Si estás en presencia de una persona manipuladora, chantajista o muy insistente, que no respeta tus límites—lo más importante es no ceder—aunque utilice todos los medios a su alcance para que cambies de opinión. 

Y esto sin importar que sea un familiar o tu mejor amigo—debes permanecer firme.

“No puedo, lo siento.” Ya está comenzando a sonar agradable.

Paso 3¡K-rajo ya dije que no!

Expresar con empatía que se comprenden las razones por las que esta persona hace la petición, sin embargo, la respuesta sigue siendo que no.

Mostrar firmeza en tu decisión es de crucial importancia. El titubear te marca como débil. No te conviene eso.

Hay que estar alerta ante las manipulaciones por medio de comentarios o malas actitudes. Si dijiste ‘no’ con firmeza debes evitar que te hagan cambiar de opinión. 

Recuerda que no estás obligada a hacer cosas que no quieres hacer.

En última instancia siempre puedes recurrir a ¡K-rajo, ya dije que no!

Paso 4: Invéntate una…

Es innecesario explicar a la otra persona tus motivos. Estas en todo tu derecho a negarte a llevar a cabo lo que te solicita. 

Si insiste en escuchar una razón—su insistencia te ha dado el permiso para inventarte una.

A pesar de eso, hay que destacar que para expresar un no—la honestidad es recomendable. 

Si utilizamos mentiras para disfrazar una excusa—nos ponemos en la posición de ser descubiertas más adelante.

Paso 5: La generosidad y la obligación

Puedes responder con un ‘no’ amablemente. Y así la persona que te hizo la propuesta no se sentirá incómoda si es que deseas evitar enemistades. 

De vociferarlo bruscamente puedes suscitar una discusión innecesaria.

Toma el tiempo que necesitas para responder. Primero identifica tus necesidades para establecer si lo que te proponen es compatible con tus valores o planes.

Si se trata de un favor donde te ves obligada  a desviarte y romper compromisos previamente contraídos la respuesta se perfila como un no.

Por otra parte, cuando una dama desarrolla una reputación de ser generosa, amable y sensible es posible que a menudo le pidan favores. 

Está de su parte mantener una actitud asertiva y negarse cuando hacer lo solicitado no le conviene.

Paso 6: Un buen punto de partida

Querer complacer a los demás antes que a ti misma puede generar frustración, ansiedad, angustia y estrés. Algunos buscan aprovecharse de tu generosidad. Es necesario establecer límites para librarte de ese peligro.

Debes defender tu propio criterio para no seguir siendo un títere de terceras personas que buscan beneficiarse de ti. 

Es hora de tomar control de tu propio destino sin reprimirte y sin remordimiento.

Aprender a decir que no es buen punto de partida.

Y te dejamos con lo siguiente… 

Hay ocasiones en que decir que “No” es un acto liberador.

aprende a decir no

Aprender a expresarlo para fortalecer el carácter y también generar bienestar personal es lo necesario para ser feliz.

¿Qué piensas de la buenaza que rara vez dice que no?

Ingresa a nuestro FORO para que opines y también conocer otros puntos de vista. Te esperamos.  Recuerda SUSCRIBIRTE y te mantendremos al tanto de lo nuevo.

Otra lectura que arroja luz a tus pensamientos AUTODEFENSA 101 FASE INICIAL…saliendo del atropello.

Visítanos en FACEBOOK  PINTEREST INSTAGRAM.

Si no tienes tiempo para leer y prefieres escuchar cualquiera de tus artículos preferidos ve a  nuestro canal en YOUTUBE.

 

Comparte este articulo

One thought on “Aprende a decir que no…y cambiarás tu vida

  1. Excelente artículo. Me encanto ya que me tengo que aplicar la mayoría de estas recomendaciones para poder estar más en control. La mayoría de las veces vivimos complaciendo a los demás y me pregunto quién lo hace con nosotros, quien esta tan dispuesto a complacernos cada vez que tenemos alguna necesidad. Cuantas veces me he desvivido por complacer a mis amistades y cuando he necesitado de un favor nadie está para mí. Yo creo que ya es hora de aplicar esta regla del No en mi vida y al que le guste bien y al que no También. Si de todos modos uno nunca va a quedar bien con nadie, aunque sueltes la vida, siempre van a ver algo para criticar o señalar.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

x