EL DINERO EN PAREJA…CUANDO el mucho COMPARTIR ES PELIGROSO

El dinero en pareja

¿Cuántas veces te  has sentado a dialogar seriamente con tu media naranja sobre el concepto del dinero en pareja? 

¿Sabes que una de las principales causas de separación en una pareja es el estar en desacuerdo con la manera que la compañera/o utiliza los ingresos del hogar?

¿Él es un botarata y ella lo sufre sin abrir la boca? O ¿Él es un maceta y ella no trabaja? 

Necesitas determinar cuál es la posición que el billete verde ocupa en tus prioridades. Clarifica  tu pensar sobre cómo se debe ahorrar y cómo se debe gastar. 

¿Entiendes que la pareja debe tener cuentas en común y que uno de los dos debe manejar el dinero de la pareja?

¿Te sientes mal porque ganas más que él y se ‘vería feo’ que no aportaras más a los gastos de la casa?

Podríamos continuar con las preguntas por el resto del día, pero como sé que estas ocupada vamos a lo que vinimos y hablaremos aquí sobre el dinero de la pareja.

Si crees que una pareja está obligada a mantener cuentas en común por tener una unión y vivir en la misma casa tengo que decirte que hay montones de formas de llevar las finanzas hogareñas sin que ninguno salga ‘trasquilao’.

Si crees que combinar tus finanzas es la única opción piensa otra vez amiga…tengo noticias para ti. 

Sentaremos las bases para esta discusión analizando como el dinero afecta las relaciones y tus hábitos de gastos al igual que esbozaremos las distintas maneras de manejar los fondos dentro de la relación.

Luego pasamos a analizar el punto de cómo te puede afectar el compartir sin frenos tu dinero dentro de la relación.

Como el dinero afecta las relaciones de pareja

 

 

Cuando las parejas se unen—sea a través del matrimonio o la decisión de convivir— rara vez discuten como llevarán a cabo el manejo del dinero en pareja. 

Lo excitante del momento los ciega y no reconocen la posibilidad de problemas financieros en el camino. Si la forma de ambos gastar sus ingresos resultan similares pues… ¡Viva Dios! No se vislumbran retos en la relación en ese aspecto.

Otras parejas con el tiempo (en ocasiones en un corto lapso) se percatan que sus hábitos de gastos difieren y es ahí donde comienza la pugna.

Ambos tienen que estar en la misma página en términos de su forma de ver el lado financiero de la relación. 

Se dice que en este momento es que la pareja se debe sentar a examinar la situación.  Lo ideal es que la discusión del asunto—aunque a muy pocas parejas les gusta—se debe dar justo en el momento que toman la decisión de convivir.

Lo ideal no es necesariamente lo real…pienso yo.

Analizando tus hábitos de gastos

 

 

Para comenzar— necesitas saber cómo dispones de tu dinero (o el de él si estas emparejada). 

Si eres de las que malgastas tu monedas en misceláneas innecesarias vas derechito  a estar siempre pela’. 

Te veo buscando—muy a menudo— una excusa para vaciar tu ‘wallet’ y luego estar llorisqueando de que no te da tu salario para vivir o que tu pareja no suelta suficiente dinero para cumplir con las responsabilidades contraídas. 

No tacaremos aquí el tema del aprendizaje financiero en el seno de tu familia—o si aprendiste en la escuela a manejar una cuenta de ahorro. 

Con mucha probabilidad es un rotundo no. Si tus hábitos de gastar el dinero se reflejan en una casi-vacía cuenta bancaria ya sabes que es hora de cambiar tus costumbres en torno al manejo de tus bienes.

Para muchas el gastar el efectivo en el Mall es como darle un chupete a un bebe—las calma, las satisface y quedan instantáneamente tranquilas. 

El problema radica en que ese caudal malgastado es el mismo que necesitas para los alimentos de la semana y la gasolina de tu auto.  

Antes de sentarte a conversar sobre el presupuesto con tu pareja— adelántate y toma nota de cuáles son esos hábitos que abonan a que vivas en un hoyo económico y te encuentres agotada de tanta preocupación. 

Es importante tengas claro como dispones de tus fondos antes de dar paso a la decisión de como y cuanto se compartirá económicamente dentro de la relación. 

Esto evitará sinsabores más adelante.

Vamos a repasar ahora las distintas estrategias para el manejo del dinero en pareja.

Formas de manejar las finanzas dentro de una relación 

Algunos piensan la mejor estrategia es depositar todos los fondos en una sola cuenta y de ahí cumplir con las deudas y los gastos diarios. 

La falla que vislumbramos es—que teniendo diferentes formas de gastar y pensamientos distintos en torno al dinero—este método puede traer discordia en la relación si no están de acuerdo en cómo se llevaría a cabo la distribución.

Mientras más larga la lista de cuentas a pagar— y/o más discrepancia haya entre los ingresos de cada pareja— mayor será la discordia y el eventual disgusto.

Otra forma de manejar el dinero en pareja es en donde ambos mantienen cuentas por separado y se dividen el total de los gastos. 

Deudas y compromisos previos a la relación los continuará afrontando el responsable a menos que su pareja esté en la posición de darle una mano para aliviar la carga—pero solo voluntariamente y sin que se vean afectados sus cálculos presupuestarios.

De hecho, Bank of América llevó a cabo una encuesta y encontró que el 28% de los jóvenes de hoy prefieren mantener cuentas por separado. 

El joven hijo de mi amiga y su pareja prefieren dividir todos los gastos en partes iguales sin importar lo que ingrese cada uno. 

Ambos se observan contentos y tranquilos eliminando el estrés que produce el tener que esconder las compras furtivas de los zapatos y carteras de la joven esposa.

Y en un tono jocoso fíjate en lo que dice Helen Gurley Brown, “El dinero, aunque no te traiga felicidad, por lo menos te permite sufrir cómodamente.” 

Cuan cierto. 😊

 

Vamos ahora al análisis de cuando mucho compartir es peligroso…

¿Te convienen las cuentas claras?

El compartir toda tu información económica no tiene ningún sentido. 

Me dice Sonia que proveerle a tu pareja esa información es indicativo de tu honestidad…

Ese tipo de honestidad es una que te pone al descubierto y en una posición vulnerable ante otros– incluyendo una nueva pareja. 

Esta es una situación en donde es mejor ir lentamente y trazar un plan bien pensado para siempre proteger tus interés y el de los tuyos. 

Mantener cuentas claras no significa exponerte a peligro innecesario. 

Suave con la información que divulgas y apóyate en un plan financiero robusto—aunque sea para manejar las dos o tres pesetas que tengas en una vieja cuenta de ahorro.

El peligro de ser diferentes

Las relaciones se componen de 2 personas (usualmente) que han manejado sus finanzas de cierta manera por cierto tiempo.

Por lo general han adoptado—lo que podríamos considerar—algunas malas costumbres manejando su dinero—las cuales ya están bien arraigadas y aunque pueden cambiar, les tomaría mucho tiempo hacerlo. 

De seguro sería una desgracia para la relación si el que mejor maneja sus finanzas se dejara arrastrar por aquel que no sabe lo que es el ahorro o cumplir a tiempo con sus compromisos financieros.

Es enteramente propio y una buena estrategia de autocuidado el mantener el control de tus finanzas en caso de que la relación disfuncione y tengas necesidad de disponer de tus fondos. 

Ten presente que, aunque el sacerdote dice que ustedes son uno…siguen siendo 2 personas con personalidades distintas. Despliegan enfoques de vida diferentes y cada uno sigue siendo responsable de su propio bienestar—incluyendo su bienestar financiero.

 

La amenaza de las deudas previas  a la relación

 

 

Cada uno es responsable de sus deudas—en especial aquellas contraídas previo a la relación. 

Es razonable asumir que el otro no estará muy contento o dispuesto a echarse encima un montón de deudas—en especial si son de compras que considera frívolas e innecesarias. 

A propósito de deudas…No caigas en el peligro de responsabilizarte por el pago de la manutención de los hijos de tu querido. 

A menudo lo vemos en nuestro entorno y surte un efecto deprimente en la mujer que cae en esa trampa. 

El peso de la responsabilidad eventualmente surte su efecto y la relación decae o la mujer percibe que está siendo maltratada económicamente

De esta practica nada bueno puede resultar.

La emergencia → no disponer de fondos para una EMERGENCIA

Cuando comparti mucho el dinero es peligroso

A menudo pensamos que una emergencia solo puede surgir en el hogar cuando se daña la nevera o se inunda la marquesina. 

Rara vez pensamos que un aprieto puede resultar de tu necesidad de salir despavorida de tu hogar sin tiempo para hacer maletas o llevarte tus pertenencias favoritas.

Estoy segura de que en ese momento le darías gracias al universo por hacerte ver la importancia de crear un fondo específicamente para un momento así. 

Le sucedió a mi mejor amiga y tuvo que salir corriendo bajo una nevada neoyorquina con sus 2 chiquitines hacia un aeropuerto para librarse de un abusador. 

¿Y cómo lo hizo?

Con mucha astucia y planificación. 

Previamente decidió que no seguiría aceptando el maltrato. 

Vendió todos sus embelecos  y el ingreso lo escondió fuera de su casa en un lugar seguro. 

Se dio a la fuga con sus hijos—rescató sus fondos y se dirigió directamente al aeropuerto sin pensarlo dos veces. 

Jamás regresó. 

Ahora te recomiendo este otro artículo, SER INTELIGENTE no me permite ser feliz.

¿Y qué hay del abuso económico?

Atado al punto anterior es la necesidad de contar con tus propios fondos cuando ves que tu pareja no te aquilata y pretende aprovecharse de ti y tu ingreso.

Cuando tu pareja te controla en todo y quiere tomar todas las decisiones que te atañen—eso se cataloga como abuso económico. 

Usualmente este tipo de abuso no surge solo…se acompaña de muchas otras situaciones indeseables que no tocaremos aquí por falta de espacio.

Conozco a una joven muy pasiva y buenaza ella—quien tiene hijos con un joven que no trabaja. Ella dice tenerle pena porque el se porta bien y la ayuda con los niños. 

¿Constituye abuso esa situación?

Hoy día está muy de moda el que el hombre asuma el papel de amo de casa. No tiene nada de malo—aunque todavía nuestra cultura duda de si ese papel es legitimo o nace de la intención del hombre de aprovecharse de la mujer. 

Cuando la mujer analiza sus ganancias en este caso y encuentra que por muchas razones le conviene mantener el estatus no podemos considerarlo un abuso.

Es simplemente un arreglo de conveniencia si ella está clara de todos los beneficios que le aporta el aceptar la convivencia. 

Lo que le resta es estar pendiente a que la situación no se torne en algo que no la beneficie y ella salga perdiendo—colocándola en peligro de un deterioro en la relación o peor. 

Existen múltiples situaciones de explotación—como por ejemplo la pareja no te da información sobre sus negocios y utiliza los fondos de la pareja como si fuesen de su entera propiedad. 

En muchos casos vigila que la mujer se abstenga de comprar cosas necesarias o aquellos detalles que a toda mujer le fascinan para su hogar y persona.

Y recapitulando…

La conversación sobre el manejo del dinero en las relaciones tiende a ser una difícil de tragar. 

Muchas no estamos acostumbradas a ser tan asertivas y dirigir el espectáculo cuando de billetes se trata. 

Quizá de niñas no nos enseñaron—o lo que vimos en nuestra familia no fue consonó con lo que nos conviene. 

Pues te digo que ya no somos niñas y nos toca protegernos como adultas.

Al inicio, durante esa etapa de la relación dominada por el enamoramiento, se puede excusar el que la conversación sobre el dinero en pareja no se asome. 

Luego somos responsables de aunar valentía para definir un plan financiero que sea equitativo tomando en consideración las situaciones de cada cual. 

Eso no significa que vas a saldar sus deudas—asumir las responsabilidades de sus pensiones  o sufragar los costos de sus estudios— todo sin alguna garantía.

Reconoce que una unión matrimonial o de convivencia tiene un lado financiero legal que debes fríamente utilizar para protegerte. 

Este otro artículo esta interesantísimo…INSATISFACCION… ¿Camino directo a la infidelidad?

Si estarás asumiendo el rol de ama de casa asegúrate de que se respete tu posición y de alguna manera estés remunerada por tu arduo trabajo. 

Existen múltiples formas de hacerlo—pero por el momento en este escrito—solo queremos hacerte consciente de que una relación no solo se nutre de amor también tenemos que mirar sin mucho drama lo que cada uno aporta económicamente. 

Reconoce que el dinero en pareja juega un rol importante en la felicidad y la estabilidad de una relación. 

Comparte lo que desees, pero con un buen plan financiero que te respalde y sin miedo a continuar siendo dueña de tus chavitos.

Asegura tu  futuro con o sin pareja.

Considera lo que nos dice Family Guy,  «No importa que seas blanca o negra el único color que importa es el verde.”

 ¿Estás de acuerdo?

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