LO que NO SABIAS SOBRE el ATAQUE de NERVIOS en PUERTO RICO

Un trasfondo repleto de muchas hipótesis

El Ataque de Nervios se considera una condición emocional pasajera asociada a culturas de habla hispana y ha sido particularmente estudiada en adultos puertorriqueños.  Los anglosajones le llaman el “Puertorican Syndrome”.

La presentación es dramática y tiende a ser asociada mayormente a mujeres con características histéricas y en algunas culturas suele tener connotaciones peyorativas.

El conglomerado de síntomas ha sido descrito de varias maneras en la literatura siquiátrica— en ocasiones siendo asociado a los Ataques de Pánico y a la condición de Personalidad Múltiple. No se considera una enfermedad mental, pero frecuentemente requiere de servicios en sala de urgencias.

En entrevistas efectuadas con residentes en nuestra isla se encontró que uno de cada 5 entrevistados en sus comunidades había sufrido un Ataque de Nervios por lo menos una vez en su vida.

Para los años ’50, época durante la cual las diferencias culturales no solían resaltarse—sufrir un Ataque de Nervios fue bautizado con el nombre de “Síndrome Puertorriqueño”.   También en ocasiones “Histeria Puertorriqueña”.

¿! Detectado en soldados!?

Inicialmente, este peculiar padecimiento fue detectado en los soldados boricuas durante la guerra en Corea. Dato interesante ya que muchas personas asocian la histeria que se observa en la condición con las mujeres.

Quizás algunas de ustedes mayorcitas recuerdan como en esos años las señoras se lanzaban sobre la caja fúnebre a gritar descontroladas pidiendo ser enterradas con el difunto.

Eso era un verdadero ataque de nervios.

Hoy día, aquellas manifestaciones emocionales-conductuales que presentaban los soldados se asocian con la condición de Estrés Postraumático o Trauma de Batalla.

Mas no debemos perder de vista que lo que conocemos como ataque de nervios es un evento temporero. Usualmente asociado a una sola situación sin repercusiones duraderas como tiende a asociarse con el estrés Postraumático.

Los síntomas que estos soldados exhibían fueron descritos como una mezcla de paroxismos de ansiedad, rabia, defectos en el contacto con la realidad y gestos suicidas impulsivos. Muchos no podían recordar los sucesos transcurridos durante el ataque y solían presentarse manifestaciones depresivas posteriores a la crisis emocional.

Existen varias hipótesis para explicar la presentación de estos síntomas— siendo una de ellas la llamada reacción disociativa aguda, donde la persona suele perder el sentido de sí misma y mostrar una conducta descontrolada. Según estudios realizados muchas de estas personas también padecen de ansiedad, depresión, y ataques de pánicos.         

La impresionante presentación

Hoy día la presentación de un Ataque de Nervios continúa siendo una muy dramática pero sabemos que afortunadamente los signos y síntomas son pasajeros. A continuación alguna de las manifestaciones que se pueden apreciar:

  • Gritos sin control
  • Dolor de cabeza
  • Ataques de llanto
  • Temblores
  • Agresividad verbal con el uso de palabras soeces
  • Episodios de desmayo o convulsiones
  • Gestos suicidas o de autoagresión
  • La sensación de estar fuera de control

Lo usual es que el Ataque de Nervios se relacione con algún evento familiar estresante como la muerte de un ser querido, conflicto con los hijos o separación de la pareja. La presentación no se considera una condición siquiátrica que amerite un tratamiento medicamentoso prolongado.

¿Enfermedad mental o manifestación de sufrimiento?

En la práctica de la siquiatría siempre se ha enfatizado la importancia de entender la sicopatología de cualquier condición siquiátrica a la luz del marco cultural de la persona.

Necesitamos, entonces, poder distinguir la enfermedad mental genuina de la manifestación normal de sufrimiento por una perdida tal y como se presenta en nuestra cultura— y que es completamente aceptable en nuestro entorno.

En este contexto observamos que el Ataque de Nervios tiene un parecido a los ataques que acompañan el Trastorno de Pánico. Los podemos distinguir el uno del otro por el hecho de que en el Ataque de Nervios no se observa miedo irracional y se asocia a un evento estresante específico en la vida de la persona—y no así en el Ataque de Pánico.

A pesar de estas distinciones sabemos de estudios en puertorriqueños residentes en Nueva York, que asocian el Ataque de Nervios a condiciones depresivas y de ansiedad.

Lo que podemos hacer para ayudar

Por lo general, estas personas se presentan a una sala de emergencias para el tratamiento de su crisis emocional.  Necesitamos en todo momento validar su crisis y proveerle el espacio para que ventilen su malestar.

En la medida en que no exista peligro inminente, el restringir físicamente a la persona no se recomienda dado a que esta técnica puede empeorar los signos y síntomas. Usualmente todo lo que se necesita es administrar pequeñas dosis de calmantes, buscando disminuir los síntomas de ansiedad y pobre auto control.

En mis 30 años de experiencia en la práctica de la medicina y siquiatría he tratado decenas de casos que han respondido a las medidas de apoyo usuales y el uso de fármacos sedantes simples, no adictivos, y por tiempo limitado. Mas importante aun es no catalogar a toda persona con estos síntomas como desajustadas emocionales.

Si de la evaluación inicial resulta que existen problemas preocupantes de índole familiar o emocional, entonces el médico redactará un referido para una evaluación sicológica y/o siquiátrica que en muchas ocasiones es bienvenido por los familiares.

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